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Entrevista

Javier Prado

PUBLICADO
04
DIC
2006
Javier Prado es un animador peruano que ha trabajado por largo tiempo en animación de personajes, desde la época del acetato hasta el software actual. Edwing Solórzano habló con él sobre su formación y sobre otros temas relacionados con el oficio.
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Edwing Solórzano: ¿Para comenzar, de donde eres oriundo y donde estás radicado en la actualidad?

Javier Prado: Soy Peruano, nacido en Lima, radico y trabajo en una zona llamada La Molina, Lima.

ES: ¿Cómo comenzó este afán der rayar con intención?

JP: Creci en un país continuamente convulso políticamente, lo primero que recuerdo de chico es escuchar sobre el golpe militar de Juan Velasco Alvarado. Mi padre era de oposición y demócrata, asi que sus conversaciones fueron calando. Desde pequeño yo sabia que queria ser animador, aún sin saber leer pasaba todos los dias durante un año frente a una pequeña libreria donde en un escaparate había un libro de cómo hacer dibujos animados. Di tanta lata hasta que un tío se apiadó de mi y me lo compró. Después en la secundaria, ante las escasez de oportunidad de hacer una animación, empecé a dibujar caricaturas envuelto en los movimientos estudiantiles y politicos por recuperar la democracia. Ambas cosas llegaron en el ochenta: la vuelta a la democracia y mi primera incursion al cine animado como asistente en un medio metraje llamado Grau el Caballero de los Mares. Tenia 15 años.

Fui con 16 años uno de los directores mas jovenes de un cortometraje para cine, se llamó "Ayer conocí a Diarreito" un corto de 6 minutos para cine 35mm, hoy perdido totalmente.

El asunto es que eran técnicamente malas, sin idea de lo que es el timing con planos teatrales y sin guión que no pareciera una anécdota, pero éramos felices.

Antes en lo nacional habían cortometrajes de cine protegidos por una ley de incentivo para ser exhibidas antes de cualquier estreno uno obtenía un 4% de la taquilla, pronto eso degeneró a filmar cualquier cosa como un museo ponerle un locutor y beneficiarse mientras que a nosotros técnicamente nos costaba ocho meses de trabajo para esos mismos minutos. No había una escuela, solo una especie de instituto. Pero mirando atrás veo que solo había buenas intenciones y no un plan serio de enseñar ni generar industria de animación, solo beneficiarse al amparo de esta ley. Por eso no avanzamos mucho técnicamente. Las influencias vinieron de la TV, yo estaba obsesionado con Hanna-Barbera. Pensaba que si era una chica, cuando creciera me casaría con ella.

El libro inicial era un libro español traducción de un libro de Walter Foster llamado Cartoon Animation.

Un incentivo bien reglamentado puede llevar a propiciar las primeras oportunidades mientras eres amateur, luego montado en un estudio profesional necesitarás apoyo para proyectos mayores. El estado tiene la obligación de apoyar al arte sin cortapisas, como en China donde se revisan los guiones que serán apoyados, pero aquí en Latinoamérica ni lo uno ni lo otro

Hablemos ahora sobre su formación

JP: Mi formación inicio y continuó con lo poco que podía encontrar de libros en ingles (Preston Blair) que alguien trajo y fotocopió, de la biblioteca que tenia el "Técnicas de Animación" de John Halas y de haber realizado 13 cortometrajes para cine. Luego llegaría Internet y con ello mi especialización "siempre arruinando para aprender".

Estudié Derecho y Ciencias Políticas durante seis años en la universidad (mis padres siempre se opusieron a un hijo dibujante) egresé pero gane siempre mas trabajando en animación y cuando no habia que comer supe comerme las uñas con diginida y elegancia. Aun sueño con asistir a un curso que me enseñe a dibujar, para ver como se siente eso. Aún ahora dedico alguna horas a la lectura, me encanta, y me encanta el dibujo y la animación cuando plantean el reto de aprender nuevas cosas para realizar una pelicula o dibujo.

En esa época solo había una casa que hacia revelados. Su apodo era "los picapiedras" por el mucho material que se enviaba a la Argentina para revelar. Imaginate: si hacias un test de aprendizaje, mientras no contabas con dinero para hacer siquiera la primera copia del negativo, podian pasar de tres a seis meses y recién ahi podias ver las correcciones. Por eso traté de "revelar" en mi cabeza, cosa que me benefició luego. Gracias a Dios llegaron el video y luego el ordenador.

¿Cómo fue eso de encarar un comercial "dirigiendo" los personajes WARNER?

JP: Lo de los Looney Toons fué un llamado de la productora de High End. Preguntaron por ahí quien podria ser lo suficientemente temerario en colgarse con un producto con tantas restricciones y malograr su carrera de animador (según me decían) y todo el mundo me señaló con el dedo. Hubo que aprender rápido los 20 manuales y hojas de modelos, y hacer varios test... una pesadilla y un sueño a la vez, tratándose de estos personajes tan increibles pero que cualquiera podia salir a decirte "esos nos los Looney"... aún me da pesadillas.

¿La gente vio alguna diferencia entre los gringos y los tuyos?

JP: No, fue aprobada por la Warner sin problemas.

El salto de "Picapiedras" a "Star Wars", se dió en latinoamerica gracias a los computadores, ¿Cómo fue tu aventura en esta saga?

JP: De los Picapiedras a Star Wars, eso vino como un vendaval. Llegó el Video y dijeron que habia muerto el cine, luego llego la compu y dijeron que habian muerto el cine y el Video , luego llegaron los soft y dijeron que los animadores habiamos muerto... y ahi siguen pudriendonos la paciencia con tanta desinformación. Ahora tratamos que los cambios se lleven bien y no que los cambios nos atropellen por que si.

¿Cómo visionaban las películas en tus inicios?

JP: Las peliculas las visionabamos en una moviola básica que tenía lector de sonido e imagen y con un carrete a cada costado igual a los aparatos que puedes ver del "cuarto de sauna" que aparece en los libros de Disney. Bueno éramos un pequeño estudio básico llamdo Procesca Films.

Ya habia cine y moviolas, pues desde los 30 aparecen películas peruanas aunque más como rarezas que como industria. Además recuerda que estos cortos eran realizados casi en plan estudiantil y recibían algún beneficio al exhibirse en los cines

Actualmente hay gente que está desde antes que yo llegara: Benicio Vicente, Sadi Robles, Edmundo Vilca. Luego un importante contingente emigró hacia Venezuela, los que serian mis coetáneos. Y de los jóvenes están apareciendo como hongos, algunos alumnos míos y otros que también son autodidactas Se puede decir que yo termino siendo un animador bisagra entre los antiguos animadores y los jóvenes actuales.

¿Cómo te preparas para cada nuevo trabajo?

JP: Leo de todo realmente, si hay que hacer algo relacionado con la cultura Inca por ejemplo, no me doy por enterado y leo de lo básico a lo profundo y reviso todo lo que tenga que ver con el tema y si leo también mucho sobre animación. Mi aparato favorito es la impresora desde donde bajo todo lo que creo que pueda ser buena lectura para mi formación de animador.

Creo que soy un autor que vive animando por el momento obra ajena, pero ya me daré un tiempo de probar algún tema mio que los tengo en cajones por kilos.

Un animador ademas de rayar, come, duerme y relampaguea, ¿Tiene usted vida familiar o solo administra su sombra?

JP: Ja,ja,ja bueno me paso como todo el mundo. Vivo dias de más de 16 horas de trabajo y tengo un par de nenas maravillosas a las que dedico los fines de semana.

En su concepto, ¿Cuál es el trabajo que lo llena o que lo ha retado más y qué muestra hoy con orgullo paterno?

JP: Aún diria que lo bueno por mostrar esta por venir. Por suerte ser animador mejora con la experiencia y me encantaria terminar como un Chuck Jones u Oliver Johnston animando, dirigiendo y enseñando y contestando lo mismo: "el mejor trabajo esta aún por venir".

El mundo econonómico exige en ocasiones hacer empresa, no basta ser free-lance. ¿Cuál es su posición hoy en el mercado peruano o mundial?

JP: Estoy de acuerdo que esto debe ser industria. Como primera etapa para consolidar equipos y mercado locales y mundiales, incluso aceptaría trabajar "al esquilo" con tal de aprender más y propiciar talleres. Filipinas acaba de registrar 54 millones y 4500 empleos para animadores... esa gente pronto podrá realizar sus propios temas. También estoy de acuerdo con los autores que peleean desde ámbitos más pequeños, pues gracias a ello la cuota artística y de sueños que debe tener la animación esta intacta.

Pero usted además de los cortos tiene un largo a cuestas...el de Jesus... como fue eso? y eso son palabras mayores...

JP: El largometraje "Al encuentro con Jesus" vaya prueba... me pusieron delante unos chicos que no habian realizado estudios de animación, alguno incluso era mecánico de autos y me dijeron que había que enseñarles y producir animación después de dos años. Un equipo de 40 personas pudo realizar un largometraje con bastantes altibajos técnicos. Es una película taller, un atrevimiento, pero hoy muchos de ellos animan series de tv, comerciales y presentaciones de programas. La finaciación fue de la iglesia y teníamos a un tipo que era casi la encarnación de Benedicto haciendo las veces de gerente y pastor (pastor alemán... peleabamos constantemente por contenidos) y por una especie de liderazgo pues él consideraba que no servia de nada el conocimiento sino la fe para que saliera bien.

Finalmente con el primer largometraje peruano de animación no se supo nada en medios pues la publicidad era considerada casi un pecado. Eso si, apareció en televisión un 9 de abril de 2004 y a veces en semana santa lo programan.

¿Usted trabaja el dibujo animado encarado hacia otras técnicas en la producción de películas animadas?

JP: He sido parte de todo el proceso, en algún momento lo consideré importante pues finalmente se que terminaré solo dirigiendo. En cambio, cuando haces un comercial tienes por fuerza que estar en todas las fases porque son equipos pequeños. Aunque siempre prefiero que cada quien se meta a los suyo, me encanta mucho la fase del diseño de personajes, el layout y realizar keyframes. También me divierte el foley y hasta realizo si es necesario alguna que otra voz, pero siempre es mejor que cada quien haga lo suyo lo mejor que sepa.

Veo que también es formador de animadores, cuéntenos de esta faceta suya. ¿Tiene su propio método? ¿Ha estado vinculado a alguna institución académica?

JP: He sido por ocho años profesor de multimedia y técnicas de animación en el IST Toulouse Lautrec, me encantó la experiencia y me ayudó a pasar una etapa donde el trabajo era escaso durante el gobierno del dictador Fujimori.

Saber acerca de los métodos de un animador siempre es enriquecedor, ¿Cómo encara usted la realización de un plano animado?

JP: Mis métodos son bastante académicos; empiezo con la interpretación del la escena, pensando en qué quiero trasmitir, luego la actúo para mi, luego paso a los thumbnails donde hago la coreografia inicial. Mas tarde hago una primera versión en las hojas del formato, testeo y luego continuo con los keyframes. Soy de los que trata de dejar casi todo resuelto, incluso el intercalado principal, dejando el resto de intercalados para el asistentente. Puedo hacer un test final sobre todo el lápiz y a veces no es raro que trate de aumentar dibujos o de empezar a animar otra vez. Alguna vez solo por fastidiarme conté una escena animada mas de seis veces. Actuó primero solo para sentir el movimiento, luego voy al espejo, luego pido que me cronometren y si la cosa se pone muy exquisita, filmo mi actuación. Algunos dicen que me la tomo muy en serio o que eso retrasa la producción... yo prefiero pensar que no sólo trabajo por ganar un sencillo sino que detrás de cualquier animación estaré dejando el camino para que la animación en mi mercado mejore en calidad y prestigio. Por eso un "secreto" profesional mio es que así me paguen un centavo o mil por esa animación yo trabajaré igual para que quede bien.

¿Qué futuro ve usted para latinoamerica en el campo de la animación y cómo cree que podamos acceder a este?

JP: En Latinoamérica se dan pasos importantes todos los dias a nivel individual, pero no hay políticas de estado que tomen en serio la animación como una actividad exportadora no tradicional. Por eso muchos queman velas y tienen que salir fuera. Creo sinceramente que debe haber una primera etapa donde se creen talleres para dar servicios, para fuera que ayude a capacitar y obtener capitales para una posterior industria nacional y además hincar al estado para que inicie ciertas iniciativas de promoción.

¿Considera que en su pais hay una industria de la animación com la que ha referido usted de oriente?

JP: En Perú esta empezando un primer estudio con esa mira que es Alpamayo, tienen admirables planes de desarrollo aún están creciendo en la parte de animación, guión y lenguaje y tiene una mira que me parece correcta. Luego el resto es silencio, incluso entre los detractores. Espero que sirva de ejemplo empresarial y con suerte que haya gente que ponga al mimo nivel la empresa y la animación como meta.

¿Maneja usted en la actualidad un grupo de profesionales dedicados 100% a la animación? si es asi, ¿Cómo es la disciplina de equipo?

JP: Tengo un equipo básico de tres personas que puede aumentar a seis si el trabajo lo requiere. Dentro de unos dias empezaremos un cortometraje para la ONU y ahi ampliaré a 12 personas. Muchos de ellos se dedican a la ilustración cuando no hacen animación, yo mismo tengo mi trabajo como colaborador de un diario local. Con todos he trabajado y saben cual es mi idea de la animación y aún consideran que están aprendiendo conmigo, lo cual siempre me honra, pues muchos ya vuelan con alas propias.

¿El trabajo en papel ha menguado con el advenimiento de los vectores como flash , toon boom y sucedaneos?

JP: Sencillamente los vectores son una diferenciación en el proceso, como emplear en vez de estilografo, pluma o pincel. Más cercano a la idea de intercambio veo con la tableta digital, lo que eliminará progresivamente el papel, pero no a los animadores bien nacidos

Aunque parece haber respondido ya esta inquietud, paso a dispararle: gusta del team animador de keys intercalados, limpieza y demás subdivisiones? o apela al trabajo total de un animador : un plano?

JP: Me gusta el trabajo de equipo. Aunque pueda terminar siendo algo más centrado siempre he visto la animacion como una gran orquesta, como una conjunción de voluntades. Si el trabajo es comercial, el equipo debe ser la mejor opción. Si es trabajo de autor sin plazos preferiría el trabajo personalísimo, aunque siempre llamaría a alguien para entintado.

¿Qué piensa de la nueva conducta de trabajar un personaje : un animador.?

JP: Un personaje : un animador me parece bien en tanto sea uno de esos animadores que saben trasladar su actuación. Incluso diria que uno mismo deberia ponerse sus sensores para hacerse un motion capture en el alma de su actuación.

¿Qué consejo daría usted a un iniciado y a un profesional?

JP: Diría que los sueños hacen daño cuando uno no hace nada para realizarlos y que el cielo no se gana, se merece.


Entrevista por Edwing Solórzano
Corrección de estilo por Daniel Gómez y Oscar Andrade

Pilatos
cortometraje de 6 minutos Cine 35mm. 1983, acetato y filmado con tituladora.
spots de corte político para Canal 13 Lima Perú
(ojo, nota que en el extremo se nota el inicio del decorado).